Reforma integral.

PROYECTO ENCUENTRO

En este proyecto la petición de la familia era clara: querían pasar más tiempo juntos, y la distribución de la casa no lo ponía fácil. La cocina cerrada mantenía a quien cocinaba al margen de lo que pasaba en el salón, y el día a día se vivía repartido en espacios separados.

La solución pasó por unificar sala y cocina en un único espacio abierto. Eliminamos la barrera entre ambas estancias para que cocinar, hacer los deberes, recibir visitas o simplemente estar dejaran de ser actividades aisladas y pasaran a compartir el mismo lugar.

Cuidamos la distribución para que el espacio funcionara en las dos direcciones: una cocina con presencia, pensada para cocinar en condiciones, y un salón que no pierde su carácter de estar por tener la cocina al lado. Materiales y acabados se pensaron para dialogar entre sí, de modo que el conjunto se lea como una sola estancia y no como dos yuxtapuestas.

El resultado es una casa donde el día a día es más fácil: se cocina sin perderse la conversación, se hacen los deberes con alguien cerca, y los momentos que antes quedaban repartidos en habitaciones distintas ahora ocurren en el mismo sitio. Un proyecto pensado, literalmente, para el encuentro.

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